“XXIII Concurso Ibérico de Soluciones Constructivas Pladur”

Memoria Justificativa.


La idea de proyecto surge de la aceptación de las trazas dadas por la forma del solar, potenciando su forma fugada sobre dos puntos, los cuales son dos focos a la historia de la propia ciudad, como son la Universidad de Coimbra y el río Mondego, lo que nos lleva a plantearnos adquirir dichas fugas como propias haciendo un pequeño guiño a la memoria de la ciudad. Debido a la propia tipología urbana, la cual se configura mediante callejones, e incluso pasadizos, nos lleva proponer una doble piel que abraza al edificio dotándolo de una permeabilidad y una intimidad necesaria, pero nunca sin perder esos valores añadidos de la relación con el entorno más próximo y la iluminación característica del mismo. La piel exterior de ladrillo nos permite además una gradación de la escala, ya que la percepción del edificio desde el exterior no nos permite concebir los elementos interiores, sometiendo al espectador a una sensación de incertidumbre.

La piel exterior del edificio se compone de un aparejo de ladrillo macizo de color beige, al cual se aplican una serie de extracciones estudiadas, con tal de no perjudicar a la traba de los mismos, creando así una gradación entre exterior e interior. Estas extracciones dependen de la colocación de los huecos interiores, haciéndose más pronunciada en las zonas donde se localizan las aberturas de la piel interior. 

Al analizar el programa nos damos cuenta de que las actividades propuestas tienen en común la necesidad de una espacio diáfano, lo que nos lleva a plantearnos el resolver una sola pieza que pueda contener en si misma todas las partes del programa requerido, al repetir esta pieza en altura, tenemos cuatro piezas idénticas, independientes y con una gran flexibilidad de programa. Esta forma de actuación lleva implícito el crecimiento o decrecimiento ya sea bien de los usos o de partes del edificio, lo que nos permite la posibilidad de a determinada hora del día poder cerrar una planta y que las demás sigan funcionando con normalidad, lo que nos introduce el concepto del timing en la arquitectura.

El proyecto nace a través de la activación del plano del suelo, para ello se propone un suelo técnico por el cual discurren todas las instalaciones y contiene el mobiliario necesario para la satisfacción de los diferentes usos. Para ello se diseñan una especie de trampillas con 4 posiciones, las cuales permiten el disfrute del espacio desde percepciones muy distintas, dichas posiciones se relacionan directamente con los cuatro huecos que componen las fachadas de la piel interior, ya que dependiendo del punto de visión del usuario, le permite una permeabilidad y una visión siempre directa al espacio exterior.