Tienda de Vinos en Requena.

Memoria Justificativa.


La idea de proyecto está basada en el concepto de la dualidad, la lucha de opuestos, a partir de ahí surgen una serie de relaciones entre lo terrenal y lo divino, lo pesado y lo ligero, lo rugoso y lo liso, la sombra y la luz, lo tectónico y lo estereotómico.

La idea surge como lucha entre estas dos realidades, en las que la lucha del hombre por pasar de lo terrenal, lo sensorial, el mundo de sombras… A lo divino, lo inmaterial, el mundo de la luz, por medio de la cueva donde con la utilización concupiscible o irascible del alma, los sentidos, ya sea la vista, el olfato o el gusto, incluso el tacto vamos aprendiendo y por medio de Dionisios, dios griego del vino, conocido como “el libertador”, ya que liberaba al hombre de ser normal, podemos al final pasar al mundo divino.

El proyecto en planta superior surge como un cuadrado mínimo. Los principales atractivos son el espacio y los gruesos muros. La lectura del espacio se mantiene a pesar de introducir el programa. Un segundo muro distribuye y alberga, junto con el muro existente, las funciones en la planta baja.

Los espacios se organizan en dos grupos, espacios de apoyo (aseo, almacén, núcleos de comunicación) y zonas principales (tienda, patio cubierto). Las de apoyo se disponen como un “muro habitado” entre paredes que contienen un espacio y un macizo total. Las zonas nobles se diseñan una a una y se relacionan entre sí a través de muros/caminos. La pieza destinada a mostrador, es una pieza de alabastro sacada directamente de la cantera y apoyada directamente sobre el suelo de mármol de la tienda.

Este mecanismo es una contraposición a la perspectiva visual que tenemos del espacio ya que se trata de un empanelado de madera de suelo a techo, con una superficie lisa, al contrario que la pieza de alabastro, extraída con todos sus salientes y cortes de cantera, con esa rugosidad y dureza.

Lo que se intenta con esta acción de descontextualización de un elemento, es claramente ver otra vez esa “lucha de opuestos”  que se quiere trasmitir, en la idea de proyecto y que ya se utiliza también en la fachada, contraponiendo el elemento de viga de hormigón con el arco de piedra.

Con respecto a la planta inferior, cueva, el concepto se basa en la búsqueda de la continuidad del plano del suelo, gracias a la estrategia de supresión de particiones en el plano del suelo. Por lo tanto la cueva se convierte en un espacio continuo que se vive desde el suelo. El espacio se soluciona con la utilización de un suelo técnico, a una cierta distancia del plano de la cueva, que nos permite el paso de instalaciones,  y la disposición de unos huecos como asientos, lo que nos permite el desarrollo de distintas actividades.