El arte y las performances en la activación de la ciudad.

El espacio público es el escenario de expresión de la vida urbana y se compone del entorno físico donde están concentradas todas las áreas que son utilizadas por el habitante de la ciudad como: calles, parques, plazas o jardines. Dicho espacio público y su importancia en el mundo social establece una gran significación entre el arte público y la vida urbana; pues un espacio público urbano no puede funcionar sólo, desnudo de toda intervención que lo haga más humano, que lo acerque o lo asemeje a lo doméstico.

En el pasado, los espacios públicos urbanos tenían gran relevancia, no solo como lugares decorativos o de esparcimiento sino, además, con una función determinada dentro del perímetro de la ciudad. El arte, a lo largo de la historia, siempre ha estado relacionado con la ciudad y con su espacio público, por medio de la instalación de piezas artísticas en dichos espacios.

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Anish Kapoor, 2004-2006, The Cloud Gate in Millennium Park, Chicago (https://www.pinterest.com/)

Pero, así como una galería de arte garantiza el valor de la obra, al menos de su privada exclusividad, ¿una obra de arte público es realmente pública por el solo hecho de estar en el exterior? Si no es así, supongamos que sea necesario justificar una obra fuera de los muros de un museo.

Una primera justificación sería la de pretender que la obra sea una expresión de identidad. Es decir, que la obra se convierta en un objeto social, que sirva como una apropiación social del espacio público o como una imagen característica que se ofrece como referencia a un determinado lugar y espectador. Y que, en este sentido, actúe como ejemplo moral y formador de aquellos valores comunes de la urbanidad. Algo así como una «terapia urbana».

Eduardo Chillida, Los peines del viento (http://dibujatussonrisas.blogspot.com.es/)

Eduardo Chillida, Los peines del viento (http://dibujatussonrisas.blogspot.com.es/)

Otra justificación sería la de considerar su valor conmemorativo. De hecho, históricamente, la obra de arte en el espacio público ha cumplido esta función a través de los objetos escultóricos que presentan literalmente la figura de algún personaje. Además, se podría considerar la obra como un signo de estatus económico o cultural. En este sentido, la obra se podría emparentar al detalle de una joya en el vestido; una declaración del poder económico.

Una justificación más, que por cierto roza lo banal, es la utilización de la obra como un mero objeto paisajístico. En muchos casos la obra se confunde con el objeto decorativo, tan familiar al departamento de ornato, que solo pretende maquillar las llamadas áreas verdes.

 Sebastian Errazuriz, The tree memorial of a concentration camp (http://www.meetsebastian.com/)

Sebastian Errazuriz, The tree memorial of a concentration camp (http://www.meetsebastian.com/)

Una justificación más, y la que, sin duda, más me interesa podría ser la de cierta búsqueda de una actividad participativa de la gente a través de la obra. En este caso la obra pasa a ser un objeto de integración comunitaria, en que el propio proceso constructivo de la obra o su puesta en escena es una colaboración entre la comunidad y el artista. Por medio de operaciones instantáneas o intervenciones espontáneas de artistas que utilizan elementos urbanos, ya sean medianeras o muros como lienzos o bolardos, papeleras, grietas, líneas de las marcas viales etc., para sus instalaciones y que, por medio de pequeñas actuaciones, pueden hacer cambiar la comprensión del espacio público.

Los artistas urbanos toman elementos del espacio público en el que se inscriben sus obras, pervirtiéndolos para dotarlos de nuevos significados y jugando con el espectador para hacernos muchas veces reflexionar o simplemente provocar una mirada irónica a nuestro entorno e, incluso, llegando a cambiar nuestro modo de usar la ciudad.

Arno Piroud, 2009, Assises éphémères (http://www.starnocity.com/)

Arno Piroud, 2009, Assises éphémères (http://www.starnocity.com/)

Tomando las palabras de Mauricio Pezo, cabría decir que «No me interesan las obras estridentes, ni las obras que exijan demasiada atención. Prefiero que la obra actúe como indicio, como una señal de sospecha, una señal que, a diferencia de la flecha en la señal de tráfico, no pretenda indicar ni una dirección ni un contenido, que ni siquiera de cuenta de cómo debe ser leída ni, mucho menos, seguida. Prefiero que la obra sea un dato abstracto.»

Mauricio Pezo, Dust Square (http://www.rolublog.com/)

Mauricio Pezo, Dust Square (http://www.rolublog.com/)

Vamos a centrarnos en lo que está pasando en el panorama actual, ya que la ciudad nos interesa como un territorio común donde en ocasiones alguien es capaz de modificar un paisaje para generar una experiencia urbana a veces furiosa, otras divertida, pero nunca indiferente. Como las obras de Gordon Matta-Clark, el cual parece ser un artista fetiche de los arquitectos. Presumiblemente porque sus poderosas intervenciones arquitectónicas satisfacen nuestras fantasías plásticas de manipular con facilidad, libertad, destreza y belleza el espacio y la materia que habitamos.

Gordon Matta-Clark, Splitting, 1973 (http://www.radiocane.info/)

Gordon Matta-Clark, Splitting, 1973 (http://www.radiocane.info/)

Otra de las formas de la implicación del arte en el espacio urbano es la del artista urbano más conocido y cotizado, Banksy, de cuya identidad tenemos muy pocos datos. Sus obras, irónicas hasta provocar muchas veces una patada en la conciencia de la sociedad «bienpensante», se encuentran en las calles de Bristol, donde empezó, Londres, y muchos otros lugares a lo largo del planeta.

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Banksy, Graffiti (http://laurbana.com/)

Este artículo intenta constituir un recorrido por tres obras realizadas en la ciudad de Concepción por el Movimiento Artista del Sur (MAS) donde cada obra presentada es una intervención eventual que opera como una llamada de atención al usuario de la ciudad y busca descolocar o provocar distintas sensaciones en el espectador. En el fondo estas actuaciones no son más que experimentos de activación de la ciudad mediante actuaciones artísticas concretas.


Color Circular, 2002. Movimiento Artista del Sur (MAS).


Color Circular, 2002. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Color Circular, 2002. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

¿Qué ejemplo hay más literal a la idea de puntos de sosiego que un conjunto de quinientas veintisiete tapas circulares de alcantarillado dispersas a través de las cuarenta y nueve manzanas del centro de la ciudad? Todo un mundo de redes subterráneas y de conexiones invisibles, de cientos de kilómetros de tuberías donde lo único visible desde la calle son las tapas de registro.

Al parecer, al menos en la ciudad, la única manera de saber exactamente cuántas unidades tiene un conjunto es contarlas una por una. Por lo que, este proyecto intenta hacer visible ese mundo subterráneo partiendo de unas reglas muy simples que consistían en trabajar de noche, un domingo, que es el día en que hay menos tráfico en las calles, para lo que se programaron simultáneamente equipos de cinco personas por calle con dos instrucciones claras; no derramar pintura fuera del anillo metálico y no repetir el mismo color de pintura en la tapa más cercana.

Color Circular, 2002. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Color Circular, 2002. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Simplemente mediante la introducción de un elemento, la pintura de color, nos encontramos con un panorama inolvidable, ante un experimento social, que pasaba simplemente por observar las reacciones de los usuarios del espacio público sometidos a un cambio circunstancial, tan simple, como pintar una tapa de alcantarilla. La gente cruzaba las calles, se bajaba de sus coches, entraba en los edificios, demostrando la más exquisita y unánime de las indiferencias. Y es que eso era lo único que la obra podía hacer, desaparecer ante la mirada cotidiana, convertirse en nada o en un casi nada, condenado a ocupar los lugares menos amables de la ciudad; la dureza de un pavimento pensado para el desplazamiento de los coches y no para conquistar las miradas de los peatones.

Color Circular, 2002. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Color Circular, 2002. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

El proyecto sitúa en un mismo plano la infraestructura urbana con el elemento infraodinario. Es decir, apela al reconocimiento de una estructura invisible o ausente, para citar a Umberto Eco (1975), que está compuesta por una serie de elementos extremadamente corrientes. Compuesta por esas cosas que no se ven, el ruido de fondo, diría Georges Perec (2004).

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Estrategias de regeneración

La fragilidad de la pintura soportó algo más de una semana, tiempo más que suficiente como para que la gente comenzara a ver los colores y a inventarles alguna justificación. Los colores de las tapas corresponderían a una estricta clasificación de la empresa encargada del alcantarillado, a alguna campaña política o a un afán del municipio por maquillar las calles, pero en realidad se trataba simplemente de un experimento de concienciación sobre la existencia de un elemento arquitectónico en la ciudad.


Campo, 2009. Movimiento Artista del Sur (MAS).


Campo, 2009. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Campo, 2009. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Esta instalación establece un ejercicio óptico adicional en un formato horizontal. El proyecto parte de la repetición de un elemento en una trama a lo largo de un espacio público. El campo, es una instalación continua y homogénea de 2 800 sacos rojos llenos de paja (21×32 cm de alto) que cubrían la totalidad del patio de la Cornell University Campus, en Ithaca (Nueva York). Los sacos se distribuyeron en una modulación de malla de 10×10 pies que siguió a la pendiente natural de la superficie del suelo.

Campo, 2009. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Campo, 2009. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Los puntos de color dispuestos en una formación regular pretenden recordar las propiedades formales de los campos agrícolas, en referencia a la historia pasada del sitio. El proyecto establece una traducción de la geografía geométrica que es necesaria en las labores agrícolas productivas y, al mismo tiempo, trata de representar la superposición entre lo que es la morfología del campo original con una especie de imposibilidad física que hace un patrón idealizado, cartesiano y abstracto.

Campo, 2009. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Campo, 2009. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

En última instancia, este ejercicio busca una estructura espacial inclusiva y no jerárquica. Se trata, de no dar más importancia a un elemento que a otro, pasando por la introducción de un elemento homogéneo segmentado que, al contemplarse en conjunto, provoca una sensación de unidad. Los sacos de plástico podrían ser vistos como los uniformes urbanos que usa la paja para salir a la calle. Una forma lo suficientemente igualitaria, o democrática, como para pertenecer a la calle. Un elemento que, tal vez por esa condición sombría de su apariencia, tiende a pasar desapercibido.

Estrategias de regeneración

Estrategias de regeneración

Se trata una vez más de un experimento que, aun estando presente, desaparece, pero al mismo tiempo pone en valor el espacio en el que se instala provocando en el viandante una sensación de extrañeza o confusión que aun así le permite concebir el espacio.


Áreas Verdes, 2003. Movimiento Artista del Sur (MAS).


 Áreas Verdes, 2003. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Áreas Verdes, 2003. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

El proyecto AV fue planteado como un sistema participativo de ocupación urbana. Un programa que se sustenta en lo que se ha definido como «partículas de microurbanismo», que no es otra cosa que una forma de construir el espacio público de la ciudad a través de responsabilidades de factura que se diseminan en unidades mínimas y controlables.

La idea de particularidad se entiende, a la vez, como aquello singular, único y característico del espacio público y como aquella partícula base, o unidad pequeña que lo mide. La traducción literal de esta medida al proyecto es una bandeja de madera de 1 m2. Bandeja que sirvió como soporte para realizar una serie de instalaciones con cierta independencia del suelo natural. Bandejas que se acomodan a la trama urbana sin invadir la misma, pero colonizándola. De acuerdo con esta autonomía del soporte, se concibió un plan operativo para distribuir cien bandejas en diferentes puntos de la ciudad en la que cada colaborador se encargaría de cultivar un metro cuadrado.

Áreas Verdes, 2003. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

En definitiva, se realizaron tres montajes efímeros en espacios públicos del centro de Concepción. El primero de ellos fue la ocupación de la plaza del Edificio de Tribunales donde, en un manifiesto contraste con la materialidad del pavimento, las cien bandejas con césped fueron dispuestas en una cuadrícula regular.

En su conjunto, la obra solo era percibida cuando se cruzaba, y como no comunicaba o emanaba un mensaje ni hacía una declaración de nada, ni siquiera consiguió ralentizar el paso de la gente. Lo que trae a mi cabeza las palabras de Alfons Hug, Territorio Libre (2004), crítico y comisario de exposiciones de arte,«Los artistas crean un territorio libre de dominación y, con él, un mundo opuesto al mundo real: un país del vacío, del silencio, de la introspección, en el cual el frenesí que nos rodea es detenido por un instante.

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Áreas Verdes, 2003. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

El segundo montaje se realizó en el Parque Ecuador. En este caso se llenaron las bandejas con escombro de ladrillo y se dispusieron en una línea levemente sinuosa, segmentada por distancias regulares. Esta línea de 200 metros se extendía siguiendo el sentido longitudinal del parque, de modo que lograba establecer cierta continuidad con el recorrido de sus paseos. 

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Áreas Verdes, 2003. MAS (http://www.bifurcaciones.cl/)

Para el tercer montaje, a diferencia de los dos montajes anteriores, las bandejas se ocuparon solo como medio de transporte y no estuvieron presentes en la instalación. En este caso, se ocuparon completamente las gradas del atrio de la Catedral de Concepción con 1 200 plantas (porcelanas y fresias) con flores rojas y bolsas negras de vivero. La presencia del conjunto de flores al pie de la institución religiosa fue recibida casi como un acto de ofrenda religiosa, como si fuese la construcción de una especie de alfombra santa.

Estrategias de regeneración

Estrategias de regeneración

Para terminar, me gustaría citar una anécdota contada por Mauricio Pezo: «Soy artista me dijo un pintor. Yo sólo ensucio el aire me dijo un poeta. Les dije que habían muerto. Que ser profeta es ser inútil. Y les increpé: ¡que se mueran los artistas que las obras están vivas! Luego, en voz de susurro, expliqué: es que prefiero las obras porque los artistas siempre mueren.»


Autor: José Antonio Antón Sanmartin.

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José Antonio Antón Sanmartin / Arquitecto.


Fuente: http://www.dtfmagazine.com/blog/regeneracion-urbana-11/